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Mostrando entradas de enero, 2012

Traspasando el país de Alicia

Todos las personas piensan que el punto medio entre el bien y el mal está justo donde ellos lo ponen. Esto es aplicable para todos los puntos que poner, incluso los finales. Quizá por eso no me cueste cerrar este discurso que se me queda ya anticuado, extraño, como escrito por quien ya, ni siquiera fui, seguro, quien no soy. Hacer dictados a lo pensado, a los sueños, esta pasado. Así es. En la época de los Justin, de los Brad y algún Duque de por aquí, ya nadie se acuesta con Cyrano. Fue sin embargo placer, la mayoría de las veces. Otras no tanto. Escribir es escribir, tan sólo y tanto. Fue en otras ego puro, aún algo guardo, agradecimiento, mentiras honradas, dudas en base a la duda, decir por decir, seriedades, mal intento de cuentos, catas, alguna mirada perdida echada a perder, balas sin salida, caricias dirigidas y algunas, incluso, de verdad. Siempre demasiado yo mismo, fuera quien fuese. Quizá error, ora que pienso que a un escritor no debe vérsele la cara. Un trabajo ...

Ser Político

Hoy me levanté con la conciencia intranquila, harto de estar harto, cansado, mirando por la ventana el frío de un miércoles que dejaba helado la periferia de Madrid. Anticipo que ni impongo, ni me gusta jugar con quimeras, por lo que den solo a este texto la validez de quien opina que ser político, es ser ciudadano. Que no funciona el sistema capital democrático indirecto creo que es palpable, hablen con sus conciencias, solo eso bastará. El esperpéntico espectáculo consentido de bancos y caja de ahorros es una vergüenza, el precio de los suelos de los municipios más variable que las condenas de un preso nuestra ruina. A estos y tantos otros hechos para lo cual yo no tengo ganas, ni ustedes probablemente tiempo, tenemos como respuesta palas llenas hasta la saciedad de tierra, para tapar el uno al otro y el otro al uno. Hoy por ti, mañana por mí, que ya eso de las izquierdas y las derechas son cosas del pasado. Y al pueblo, al estado, no se lo toca en exceso, pero al individuo se...

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Todos las personas piensan que el punto medio entre el bien y el mal está justo donde ellos lo ponen. Esto es aplicable para todos los puntos que poner, incluso los finales. Quizá por eso no me cueste cerrar este discurso que se me queda ya anticuado, extraño, como escrito por quien ya, ni siquiera fui, seguro, quien no soy. Hacer dictados a lo pensado, a los sueños, esta pasado. Así es. En la época de los Justin, de los Brad y algún Duque de por aquí, ya nadie se acuesta con Cyrano. Fue sin embargo placer, la mayoría de las veces. Otras no tanto. Escribir es escribir, tan sólo y tanto. Fue en otras ego puro, aún algo guardo, agradecimiento, mentiras honradas, dudas en base a la duda, decir por decir, seriedades, mal intento de cuentos, catas, alguna mirada perdida echada a perder, balas sin salida, caricias dirigidas y algunas, incluso, de verdad. Siempre demasiado yo mismo, fuera quien fuese. Quizá error, ora que pienso que a un escritor no debe vérsele la cara. Un trabajo ...

El Cuarto de las Hadas

Quizá sea cierto y exista un lugar donde cada palabra tenga alma, donde ser, no se atraviese en la garganta y mirarse en el espejo sea una aventura Quizá sea Magia entender que es tan sencillo como dos labios que al chocar puedan llegar a decirse “Nunca te dejaré escapar” Quizá sea cierto y exista el cuarto de las hadas donde el cuento empieza y vuelve a empezar, y vuelve a empezar… Silencio… Que tus palabras no estropeen lo que dices con la mirada… Silencio… Ora que en el espejo de tus ojos está El cuarto de las hadas

Crisis de Letras

No negaré que me seduce la idea de tirar la toalla, de suicidarme las vocales y fusilar una por una las consonantes. De admitir que me hicieron corte de mangas las palabras, de negar esas frases letales que dirigía hacia algún corazón, de cambiarme los puntos cardinales, de ser uno más, de perderme entre la muchedumbre para que nadie jamás me pueda encontrar, de irme a la mierda, de concederme la licencia de no escribir jamás, de vestirme el alma, de ponerme manoplas en las yemas, de dejar de soñar… Es cierto todo esto, ni lo quiero, ni lo puedo negar, y sin embargo aquí tengo más de cien textos, un cajón repleto, los mil y un secretos de quien no sabe donde va, un cuento por hada, un lunes como viernes, un cuadernito negro donde van a parar secretos que luego me cuesta rescatar, una novela eterna por terminar, las formas hipotecadas a las cartas que ya no se escriben, y los mandamientos en un desván … Reconozco ser mayor para saber que no llego a las alturas de los tangos, sin...