Ir al contenido principal

Traspasando el país de Alicia

Todos las personas piensan que el punto medio entre el bien y el mal está justo donde ellos lo ponen. Esto es aplicable para todos los puntos que poner, incluso los finales. Quizá por eso no me cueste cerrar este discurso que se me queda ya anticuado, extraño, como escrito por quien ya, ni siquiera fui, seguro, quien no soy. Hacer dictados a lo pensado, a los sueños, esta pasado. Así es. En la época de los Justin, de los Brad y algún Duque de por aquí, ya nadie se acuesta con Cyrano. Fue sin embargo placer, la mayoría de las veces. Otras no tanto. Escribir es escribir, tan sólo y tanto. Fue en otras ego puro, aún algo guardo, agradecimiento, mentiras honradas, dudas en base a la duda, decir por decir, seriedades, mal intento de cuentos, catas, alguna mirada perdida echada a perder, balas sin salida, caricias dirigidas y algunas, incluso, de verdad. Siempre demasiado yo mismo, fuera quien fuese. Quizá error, ora que pienso que a un escritor no debe vérsele la cara. Un trabajo ...

Presentación - Un ser humano

He vivido algo más de cuatrocientos meses. Quizá tiempo suficiente como para darme cuenta que jamás vi nada tan aborrecible y a la vez tan admirable como el ser humano.
Sea con mis ojos, con mis oídos o incluso con ese sentido para el cual todavía no se ha encontrado palabra, he visto de ellos lo más alto y lo más bajo. He oído de sus bocas te quiero, te odio, te amo, te mato. He olido el sudor de sus manos dando palmas a composiciones imposibles y la pólvora del gatillo de quien no encontró en el diccionario definición a su ignorancia. He saboreado el plato humilde de quien te da lo mejor que tiene y el veneno de quien esconde en la nevera el alma. He sentido su espada, su caricia, su venganza, su calor, su codicia, su valor, su risa sin prisas para irse y hasta sus lágrimas por no poder quedarse.
Con todo esto, solo me atrevo afirmar que me sé humano. Aprendido queda con matrícula la asignatura de no creerse el ombligo del mundo, y que aquí, lo que queda, lo que soy, lo que puedo ofrecer, es un puñado de letras para que en su cabeza escriba quien lea.
De humano a humano, gracias por leerme.

Comentarios

  1. Todo ello cierto,y ciertamente no solamente el raciocinio te dice que asi es, tambien esta reflexion te crea la dicotomia de reconocerlo y poderlo llevar a la practica habitual y diaria, cosa nada facil por otro lado y al alcance de muy pocos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Traspasando el país de Alicia

Todos las personas piensan que el punto medio entre el bien y el mal está justo donde ellos lo ponen. Esto es aplicable para todos los puntos que poner, incluso los finales. Quizá por eso no me cueste cerrar este discurso que se me queda ya anticuado, extraño, como escrito por quien ya, ni siquiera fui, seguro, quien no soy. Hacer dictados a lo pensado, a los sueños, esta pasado. Así es. En la época de los Justin, de los Brad y algún Duque de por aquí, ya nadie se acuesta con Cyrano. Fue sin embargo placer, la mayoría de las veces. Otras no tanto. Escribir es escribir, tan sólo y tanto. Fue en otras ego puro, aún algo guardo, agradecimiento, mentiras honradas, dudas en base a la duda, decir por decir, seriedades, mal intento de cuentos, catas, alguna mirada perdida echada a perder, balas sin salida, caricias dirigidas y algunas, incluso, de verdad. Siempre demasiado yo mismo, fuera quien fuese. Quizá error, ora que pienso que a un escritor no debe vérsele la cara. Un trabajo ...

El Cuarto de las Hadas

Quizá sea cierto y exista un lugar donde cada palabra tenga alma, donde ser, no se atraviese en la garganta y mirarse en el espejo sea una aventura Quizá sea Magia entender que es tan sencillo como dos labios que al chocar puedan llegar a decirse “Nunca te dejaré escapar” Quizá sea cierto y exista el cuarto de las hadas donde el cuento empieza y vuelve a empezar, y vuelve a empezar… Silencio… Que tus palabras no estropeen lo que dices con la mirada… Silencio… Ora que en el espejo de tus ojos está El cuarto de las hadas

Crisis de Letras

No negaré que me seduce la idea de tirar la toalla, de suicidarme las vocales y fusilar una por una las consonantes. De admitir que me hicieron corte de mangas las palabras, de negar esas frases letales que dirigía hacia algún corazón, de cambiarme los puntos cardinales, de ser uno más, de perderme entre la muchedumbre para que nadie jamás me pueda encontrar, de irme a la mierda, de concederme la licencia de no escribir jamás, de vestirme el alma, de ponerme manoplas en las yemas, de dejar de soñar… Es cierto todo esto, ni lo quiero, ni lo puedo negar, y sin embargo aquí tengo más de cien textos, un cajón repleto, los mil y un secretos de quien no sabe donde va, un cuento por hada, un lunes como viernes, un cuadernito negro donde van a parar secretos que luego me cuesta rescatar, una novela eterna por terminar, las formas hipotecadas a las cartas que ya no se escriben, y los mandamientos en un desván … Reconozco ser mayor para saber que no llego a las alturas de los tangos, sin...